Dinero y Coronavirus

Estamos viviendo  un momento delicado a todos los niveles y en todo el planeta por la aparición en nuestras vidas del Coronavirus. Su propagación es tan rápida y efectiva que ha hecho que las medidas adoptadas en cada sitio por los gobiernos y las autoridades sanitarias para frenarlo vayan siempre a remolque de los acontecimientos que día a día nos van sorprendiendo y nos van preocupando. Parece que esta situación nos ha pillado con el pie cambiado.

Sabemos cómo se transmite el virus y las precauciones a tener en cuenta para frenar su contagio. Desde el primer momento se ha hablado de extremar la higiene como primera y principal medida necesaria. 

En efecto, hay muchos objetos que utilizamos a diario que pueden estar favoreciendo su transmisión. Entre otras, el dinero en efectivo también podría estar contribuyendo a la propagación de COVID-19, según la Organización Mundial de la Salud.

Es cierto que el dinero cambia de manos y que puede contener todo tipo de bacterias y virus. De hecho, y no solo por el coronavirus, lo recomendable siempre ha sido lavarse las manos tras su manipulación.

Desde la llegada hace unas pocas semanas del coronavirus a nuestras vidas, nos hemos visto obligados a modificar muchos de nuestros actos, comportamientos cotidianos y reforzar las medidas de prevención. No debemos besarnos, abrazarnos, darnos la mano y debemos evitar entornos muy masificados. En el caso del uso del dinero, ahora tenemos que lavarnos las manos o utilizar desinfectante tras su uso y evitar tocarnos la cara, especialmente si vamos a comer.

Tenemos que saber que los virus tienden a durar más en superficies duras como el plástico que en superficies blandas como la tela o el algodón, material con el que se hacen los billetes de euro. Factores ambientales como la humedad o la temperatura también afectan al tiempo que el virus puede permanecer en estas superficies, y que puede variar entre unas horas o unos días.

Hablando del dinero en metálico no hay que alarmarse, tanto los billetes como las monedas son objetos que normalmente están guardados, aprisionados, sin oxígeno y sin luz, por lo que no se pueden considerar superficies de alto riesgo. Así pues, el riesgo de infectarse por contacto con monedas, billetes y tarjetas de crédito es muy bajo, incluso cuando estos objetos pasan por multitud de manos.

No obstante tienes que saber que en tu negocio puedes tener un aliado de excepción con la incorporación de una máquina Brin Money, ya que la puedes poner de cara al cliente para que se pague él mismo y no tengas que tocar el dinero.

Pero hay que insistir: si se va a hacer manipulación de dinero lo recomendable es lavarse las manos a conciencia, usar desinfectante después, o bien utilizar guantes desechables que nos hemos de retirar sin tocar.