A vueltas con el uso del dinero en efectivo, mucho se ha hablado últimamente del tema: si pagos en efectivo, si pagos en tarjeta… en la era post- covid todo está trastocado. La gran mayoría de las Comunidades autónomas ya no desaconsejan el uso del dinero en efectivo.

Lo cierto es que estamos intentando reflotar este país después del varapalo que supuso el confinamiento, y para eso los comercios, sobre todo los de proximidad, son fundamentales.

Si queremos que el país se recupere en una situación especialmente crítica como la actual, no podemos poner palos en las ruedas de quienes tienen que sostener nuestra economía. Si no se efectúan pagos en efectivo, los comercios se ven obligados a realizar inversiones adicionales en plataformas de pago. Y estas plataformas de pago no son gratis, los bancos quieren su parte.

En otro post hace tiempo comentábamos que el dinero es la forma de pago más democrática que existe, y es cierto. El dinero no tiene filiación, es igual para todos, no pregunta, no quiere saber, es privado… Si una persona no quiere tener y mantener una tarjeta de crédito o abrir una cuenta bancaria, y controla mejor el gasto pagando en efectivo, es muy dueña de conservar su privacidad.

Una vez se ha dicho por activa y por pasiva que el dinero en efectivo es un método de pago seguro, con un riesgo de transmisión del virus incluso menor que el del plástico de las tarjetas, una gran mayoría de personas en España opta por el pago en efectivo para sus gastos diarios, principalmente en tiendas pequeñas o de barrio, hostelería o farmacias.

Por tanto, pagar en efectivo aligera el nivel de endeudamiento de las familias, porque no genera comisiones para los bancos, a la vez que contribuye a la privacidad de las personas.

Además, los colectivos más desfavorecidos de la sociedad, los parados, los pensionistas, las personas mayores y también los más jóvenes necesitan un medio de pago a su alcance que no les obligue a “bancarizarse”.

El dinero en efectivo es el único medio de pago público y universal que favorece la confianza y asegura la libertad a todos.